Centroamérica enfrenta una extraordinaria ola de frío que golpea principalmente a Guatemala, Honduras y El Salvador, con temperaturas históricas de hasta -2 grados en algunas zonas montañosas. En El Salvador, las temperaturas descendieron hasta los 3,5 grados en el área cafetera de la finca Los Andes, en Santa Ana, una cifra sin precedentes, ya que la más baja registrada fue en 1988, con 4 grados. En Honduras, se pronostican temperaturas mínimas de 2 grados y máximas de 11 en el municipio de Intibucá, mientras que en el resto del país oscilarán entre los 5 grados en áreas elevadas y los 32 grados en las zonas más calurosas cercanas al Pacífico. Nicaragua también pronostica unos 16 grados en el departamento central de Jinotega, así como unos 18 grados en el norte del país y entre 21 a 24 grados en el resto de los municipales.
No obstante, desde Guatemala hasta Panamá se mantienen avisos por fuertes ciclos de viento de unos 40 kilómetros por hora, con posibles desprendimientos de techos, caída de árboles o afectaciones al tendido eléctrico. En Guatemala se pronostica viento norte fuerte (35-45 km/h), con ráfagas que podrían causar desprendimientos. En El Salvador, las autoridades señalaron que los “vientos del norte” podrían variar entre los 10 y 25 km/h, con ráfagas ocasionales de entre 40 y 70 km/h. En Panamá, las autoridades alertan de “condiciones ventosas sobre el país, con vientos intensificados de dirección norte, con velocidades de entre 20 y 35 km/h y ráfagas superiores a los 40 km/h”. En Costa Rica, un informe meteorológico advierte de ráfagas de hasta 110 km/h en las zonas más bajas de las montañas de la provincia de Guanacaste.